¡Vengan a mí, todos los cansados y agobiados!
Jesús, amigo de los últimos
Ante la situación penosa de cansancio y agobio en que está sumida la mayoría de los seres humanos en este siglo XXI, el texto evangélico de este domingo (Mt 11,25-30) es un gran consuelo para la humanidad sufriente. Este pasaje de Mateo tiene tres elementos importantes: la bendición al Padre, la manifestación sobre la relación entre el Padre y el Hijo y la invitación a la amistad con Cristo para tener aliento en la vida. De estas tres partes, las dos primeras están también en Lucas (Lc 10,21-22) con una afinidad casi literal y pertenecen a los dichos de la fuente Q, recogida en Mateo y Lucas. Pero sólo Mateo incorpora los últimos versículos (Mt 11,28-30), que expresan la llamada de Jesús a todos los cansados y agobiados para encontrar en él, Mesías sencillo y humilde, amigo de los últimos, el aliento necesario para la vida.




















