Contra viento y marea, nos concentramos en la voz de Jesús
Ante la adversidad y la hostilidad
El evangelio de este domingo es un impulso de vida y de alegría en el mar de dudas, de dificultades y de hostilidades en que trascurre habitualmente la vida de todo ser humano. Por eso el relato de Mateo acerca de la travesía del mar de Galilea, en barca, contra viento y marea, puede servirnos para reflexionar sobre todas las experiencias de adversidad y de confusión que sentimos en nuestra vida, pues también en el texto evangélico el mar es símbolo de hostilidad, de vientos en contra y de zozobra de los discípulos, que representan a la Iglesia.



















