La piedra viva y preciosa es Cristo Resucitado
En este domingo de Pascua, la Palabra de Dios nos lleva a la contemplación del Resucitado a través de otras dos nuevas imágenes bíblicas, la del camino y la de la piedra viva y preciosa, que nos permite una profundización en el misterio de Cristo en relación con el Padre y con la comunidad de los creyentes como nuevo Pueblo de Dios. La imagen del camino va acompañada de los dos conceptos trascendentales del evangelio de Juan, la verdad y la vida, los cuales proyectan sobre el camino todo el sentido del mismo, revelando hacia dónde conduce su trayectoria y los medios adecuados para la realización del recorrido. El destino último de la vida es el Padre Dios y el seguimiento de Jesús es el camino y la vía de acceso al Padre. La Iglesia, construida por Dios sobre Cristo Muerto y Resucitado, piedra preciosa y angular del mundo, tiene la misión de abrir caminos de unidad en la pluralidad, centrándose siempre en el Evangelio y en el servicio a los pobres, ejes constitutivos de su identidad. El Espíritu sigue actuando en la misión de la Iglesia anunciando a todos los pueblos el camino del Señor Jesús que nos lleva verdaderamente hacia Dios Padre.



















