Jesús nos abre los ojos para creer
Caminamos hacia la luz del Resucitado
Estamos en el camino cuaresmal hacia la Pascua. En ésta celebraremos la pasión, muerte y resurrección de Cristo, y para ello la Iglesia nos va ofreciendo cada domingo un motivo catequético de carácter bautismal que nos ayude a renovar la fe en Jesucristo mediante la revisión de la vida a la luz de la fe e iluminados por la palabra de Dios, de modo que toda nuestra personalidad quede transformada para vivir en la bondad, en la justicia y en la verdad propia de los hijos de Dios. En este domingo el signo pascual y bautismal es la luz. La luz del mundo es Cristo y su victoria sobre la muerte proclama el triunfo definitivo de la luz sobre la tiniebla, de la gracia sobre el pecado y del bien sobre el mal. De esa luz, que es Cristo, todos nosotros podemos participar hasta convertirnos también nosotros en luz, con él y por medio de él, pues somos hijos de la luz. Esto es lo que se simboliza en el fuego de la vigilia pascual, del cual surge la luz del cirio, símbolo del Resucitado, en el que todos los bautizados participamos con nuestra propia vela.



















